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Cómo mantener una higiene bucal perfecta

Solemos cuidar todos los aspectos relacionados con nuestra higiene, pero en muchas ocasiones no hacemos lo propio con la higiene bucal. Para poder mantener una salud bucal en perfectas condiciones es necesario tener presente es nuestros hábitos diarios una buena correcta limpieza e higiene para nuestros dientes.

Incluso los más pequeños tienen que aprender que el hábito de una limpieza bucal es necesaria para evitar el desencadenamiento de múltiples enfermedades que pueden afectar severamente tanto a los dientes, como a la lengua, al paladar e incluso a las encías.

Desde Doctor Toledo queremos darte las mejores pautas a seguir para que incluyas en tus hábitos de higiene diario los elementos necesarios para mantener la mejor limpieza bucal.

¿Por qué es importante realizar limpiezas diarias?

Las bacterias se establecen sobre la superficie dental en menos de 24 horas tras su eliminación. Por ello, los dientes deben cepillarse tres veces al día, después de cada comida. Aunque será necesario que el cepillado más exhaustivo se realice por la noche, antes de dormir.

La placa bacteriana se adhiere a los dientes y no será suficiente con enjuagar la boca para eliminarla. Para ello se necesita tener una técnica de cepillado correcta e incluir en nuestra rutina de higiene bucal diaria el uso de hilo dentar y, en los espacios interdentales que están más abiertos, emplear un cepillo interproximal.

La placa bacteriana, aunque puede parecer invisible, se hará más pronunciada con la ausencia de una higiene oral. Con la ausencia de ésta, se llegará a un proceso de calcificación de la placa al entrar en contacto con las sales cálcicas que contienen los alimentos y nuestra salva, convirtiéndose así en sarro.

Las bacterias que se acumulan en la boca si no tenemos presente una correcta limpieza bucal pueden ser de diversas especies, pero dependiendo de cuál predomine, los resultados serán muy diferentes:

  • Si las bacterias, al metabolizar los azúcares, producen sustancias básicas que originan inflamación y destrucción del periodonto, provocarán así enfermedad periodontal.
  • Si predominan bacterias que, al metabolizar los azúcares, producen ácidos el resultado final será la aparición de caries.

Mantener un buen cuidado de nuestros dientes mediante limpiezas bucales diarias hará que desarrollemos una prevención adecuada frente a enfermedades que pueden aparecer si no la realizamos.

Para ello será necesario que empleemos un cepillo de dientes adecuado, y cambiarlo cada tres meses. Normalmente, es recomendable emplear un cepillo con cerdas de dureza media, aunque en algunos casos, como aquellos que tengan sensibilidad dental, es más recomendable que utilicen uno con cerdas suaves para no provocar una retracción de las encías.

La técnica de cepillado es importante y necesaria

Para que sea lo más eficaz posible a la hora de eliminar la placa bacteriana y los restos de comida, es imprescindible realizar una técnica correcta. Por eso, debemos tener en cuenta una serie de consejos para poder aplicarla bien.

Como ya hemos comentado, la limpieza bucal se deberá hacer después de cada comida, como mínimo tres veces al día, porque evita que se acumule el sarro tanto en las caras dentales externas e internas.

Para no dejar ninguna zona sin limpiar, es recomendable seguir siempre el mismo orden y hacerla siempre de la misma forma:

Coloca el cabezal del cepillo en posición horizontal, con una inclinación de 45º sobre el plano de los dientes.

Realiza el cepillado con movimientos verticales (de arriba abajo) y viceversa. Si se cepillan con movimientos horizontales podremos dañar la encía y correr el riesgo de retraerla.

Emplea la misma técnica para la cara lingual de los dientes.

Repite estos pasos con el maxilar inferior.

Para limpiar las zonas dentales por las que masticamos, debemos realizar el cepillado en sentido horizontal con movimientos cortos de atrás hacia adelante de forma repetida.

Será necesario también limpiar correctamente la lengua de delante hacia atrás varias veces, porque en esta zona también se acumulan muchas bacterias.

Si con el cepillado de dientes se produce sangrado de encías, consulta con un odontólogo para conocer la existencia de una posible enfermedad periodontal como gingivitis o periodontitis.

Aumenta tu higiene empleando hilo dental

La higiene bucal no termina con el cepillado. Será necesario emplear hilo dental y enjuague para conseguir una limpieza óptima. Como sabemos, mediante el cepillo no podemos llegar a las zonas interdentales, por lo que será necesario pasar el hilo dental por estas zonas para reforzar la limpieza del cepillado y eliminar mejor la placa bacteriana.

Para emplear correctamente el hilo dental, corta unos 45 cm de hilo y enróllalo en los dedos  anulares, dejando unos 5 cm para poder usarlo. Sostén el hilo entre los dos pulgares e índices y pasa el hilo dental por los espacios entre los dientes, pero cúrvalo cuando llegues a la base del diente.

 

El hilo dental debe pasar por el margen libre de encía. Nunca lo realices con excesiva fuerza porque puedes dañar el tejido blando.

 

Así asegurarás que no queda ningún resto de alimentos y evitarás la formación de caries o acumulación de comida que puede afectar negativamente a las encías. Aunque también puedes emplear cepillos interproximales, que facilitan el acceso a la limpieza en estos espacios.

Para eliminar completamente la placa bacteriana con más profundidad, debemos asistir una o dos veces al año como mínimo a un dentista para que nos realice una limpieza profesional.

En Doctor Toledo contamos con profesionales que se encargarán de que tu salud bucal esté en perfectas condiciones. Si todavía tienes alguna duda al respecto, contacta con nosotros.